Despedida

Todo pasa y todo llega… (1) y así Cuadernos de Pozos Dulces concluye su recorrido después de veinticinco años de publicación ininterrumpida.

Los principales protagonistas de esa aventura editorial han sido sin lugar a dudas los lectores que, con su constante apoyo y entusiasmo, han permitido que se recorra ese cuarto de siglo.

Existen dos etapas claramente diferenciadas.  La edición impresa (1994-2012) en la que se publicaron 32 números con un total de 231 artículos de 102 autores diferentes;  y la edición digital, iniciada en junio de 2012, que abarca 178 artículos de 112 autores diferentes, con un número registrado hasta la fecha de 35,548 visitas de lectores de diferentes países en nuestra web http://www.pozosdulces.wordpress.com 

Los lectores de la edición digital también han enviado, y se han publicado, un total de 368 comentarios sobre los artículos.

La cifra global (ediciones impresa y digital) de Cuadernos de Pozos Dulces sorprende a muchos:  409 artículos de 214 autores diferentes.

Como simple anécdota, hay que señalar que esas estadísticas han situado a Cuadernos de Pozos Dulces como la publicación lasallista más destacada en su género en la región de las Antillas durante los últimos veinticinco años.

Una despedida no significa el olvido.  Cuadernos permanecerá en Internet en este mismo blog http://www.pozosdulces.wordpress.com por tiempo ilimitado.  Los lectores podrán así volver a leer en cualquier momento, si lo desean, los artículos publicados.

Gracias a todos.

Alberto Sala Mestres, Editor.

(1)  Antonio Machado (1897-1939), Proverbios y Cantares (Campos de Castilla, ed. 1912).

Cuadernos de Pozos Dulces no puede superar los cinco mil amigos en Facebook

Cuadernos de Pozos Dulces se aproxima a los 5,000 “amigos” en Facebook.  Las normas de la red social impiden que una página sobrepase esa cantidad.  Así, para mantener un margen adecuado, se revisará la lista con objeto de mantener a las personas comprometidas con los ideales lasallistas que dieron origen a la publicación.  Si este texto lo estás leyendo en Facebook eres parte de nuestra “familia”.

La historia de Cuadernos comenzó con la edición impresa (1994-2012) que abarcó 32 números con 231 artículos de 102 autores diferentes, y se envío por correo, mejorándose con el  paso de los años la calidad de impresión y diseño.

En 2012 comenzó la edición digital en Internet, con la página actual de WordPress  Cuadernos en WordPress  que muchos lectores reciben directamente en su e-mail personal, y a la que también se puede acceder a través de Google y otros sistemas de búsqueda en Internet.

El paso siguiente, complementario del anterior, fue añadir en agosto de 2105 la publicación a Facebook, la red social que registra el mayor número de visitantes en Internet a nivel mundial.

Nuestra página permite acceder libremente a los contenidos de Cuadernos de Pozos Dulces a cualquier usuario de Facebook.  Ese sistema interactúa a través de los denominados “amigos” que, en el caso de Cuadernos de Pozos Dulces, se acerca actualmente a la cifra límite de 5,000 personas.  El número de “amigos” determina el índice de popularidad de cada página en la red social.

El perfil de nuestros usuarios en Facebook, en un porcentaje alto, se identifica con estudiantes universitarios que residen en América Latina.

Agradecemos a todos nuestros lectores en WordPress y Facebook su cordial acogida.

Alberto Sala Mestres, Editor.

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Cuadernos de Pozos Dulces, sexto aniversario

Cuadernos de Pozos Dulces celebra el sexto aniversario de nuestro blog Cuadernos

En los seis años de presencia en Internet se han publicado 144 artículos (aproximadamente un artículo cada quince días para no abrumar a los lectores) de 92 autores diferentes. En el transcurso de esos años, los lectores han escrito 331 comentarios al pie de los artículos.

Un total de 143 personas reciben directamente en su e-mail los artículos mediante una sencilla suscripción gratuita y segura. Para suscribirse sólo hay que incluir el e-mail personal en el recuadro en blanco de nuestra página de portada (hacer click en Cuadernos ) que se encuentra ubicado al final de la lista de los artículos publicados durante el año. La suscripción se confirmará respondiendo afirmativamente al mensaje que se recibe minutos después en el e-mail que se haya indicado.

También, a través de Twitter, 55 seguidores acceden puntualmente a todos los artículos.

Desde agosto de 2015, Cuadernos dispone en Facebook de una página propia, donde ya se han registrado cerca de 5,000 “amigos” que pueden visualizar y leer, si lo desean, todos los artículos que se publican. El número real de nuestros lectores en Facebook no se refleja en las estadísticas que recibimos de esa red social y sólo podemos identificar, por sus perfiles, que un porcentaje significativo son universitarios de países de América Latina.

Se han recibido en estos seis años más de 24,600 visitas de lectores en nuestro blog en Internet que residen principalmente en los Estados Unidos, México, República Dominicana, Colombia, Puerto Rico y Argentina. Esos datos consolidan, por sexto año consecutivo, a Cuadernos de Pozos Dulces como la publicación lasallista más destacada en su género en la región de las Antillas.

Queremos reiterarle a todos nuestros lectores el compromiso de continuar con nuestro propósito de ofrecerles artículos de diversas materias, y autores diferentes, que despierten su interés.

Les recordamos que pueden incluir libremente, siempre que lo deseen, comentarios y sugerencias al pie de los textos publicados. Nos gustaría recibir también la colaboración de quienes deseen publicar sus textos, que pueden enviarse directamente a nuestro correo electrónico pozosdulces@post.com

Muchas gracias a todos.

Alberto Sala Mestres, Editor.

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Cuadernos de Pozos Dulces ¿lustro o quinquenio?

El lenguaje tiene palabras con un uso limitado y quedan relegadas, con el paso de los años, a los diccionarios.  En español, son sinónimas lustro y quinquenio, y ambas identifican un período de cinco años.

Cuadernos de Pozos Dulces cumple ahora un lustro o quinquenio en Internet en el blog (hacer click en: cuadernos de pozos dulces).   En esos cinco años de presencia en Internet se han publicado 120 artículos (un promedio de un artículo cada quince días para no agobiar a los lectores) de 85 autores diferentes.  Durante ese período, los lectores han escrito 306 comentarios al pie de los artículos publicados.

Un total de 150 personas reciben directamente en su e-mail los artículos mediante una sencilla suscripción gratuita y segura.  Para suscribirse sólo hay que incluir el e-mail personal en el recuadro en blanco de nuestra página de portada en WordPress (hacer click en cuadernos de pozos dulces) que se encuentra al final de la lista de los artículos. La suscripción se confirmará respondiendo afirmativamente al mensaje que se recibe minutos después en el e-mail personal que se haya indicado.

También, a través de Twitter, 54 seguidores acceden puntualmente a todos los artículos.

Desde agosto de 2015, Cuadernos dispone en Facebook de una página propia, donde ya se han registrado 3,688 “amigos”, que pueden visualizar y leer, si lo desean, todos los artículos que se publican.  El número real de nuestros lectores en Facebook no se refleja en las estadísticas que recibimos de esa red social y sólo podemos identificar, por sus perfiles, que un porcentaje significativo son universitarios de países de América Latina.

Se han recibido en estos cinco años 18,724 visitas de lectores en nuestro blog en Internet que residen principalmente en los Estados Unidos, México, República Dominicana, Colombia, Puerto Rico y Argentina.  Estos datos consolidan, por quinto año consecutivo, a Cuadernos de Pozos Dulces como la publicación lasallista más destacada en su género de la región de las Antillas.

Los cinco dedos de la mano que figuran en la imagen supra, abiertos en un cordial saludo, quieren simbolizar nuestro agradecimiento a todos los lectores de estos cinco años y su especial acogida.  Queremos reiterarles, con ese gesto, el compromiso de continuar con nuestro propósito de ofrecerles artículos de diversas materias y autores diferentes que despierten su interés.

Les recordamos a todos que pueden incluir libremente, siempre que lo deseen, comentarios y sugerencias al pie de los textos publicados.  Nos gustaría obtener también la colaboración de quienes deseen publicar sus textos, que pueden enviarlos directamente a nuestro correo electrónico pozosdulces@post.com 

Muchas gracias a todos.

Alberto Sala Mestres, Editor.

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Cuadernos de Pozos Dulces supera los 3,000 “amigos” en Facebook

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Desde sus inicios, en 1994, Cuadernos de Pozos Dulces ha intentado actualizar la distribución de los artículos publicados entre sus lectores de diferentes países.

La edición impresa (1994-2012) abarcó 32 números con 231 artículos de 102 autores diferentes, y se envió por correo, mejorándose con el paso de los años la calidad de impresión y diseño.

En 2012 comenzó la edición digital en Internet, con la página actual de WordPress [ https://www.pozosdulces.wordpress.com ], que muchos lectores reciben directamente en su e-mail personal, y a la que también se puede acceder libremente a través de Google y otros sistemas de búsqueda en Internet.

El paso siguiente, complementario del anterior, fue añadir en agosto de 2015 la publicación a Facebook, la red social que registra el mayor número de visitas a nivel mundial.

Nuestra página permite acceder a los contenidos de Cuadernos de Pozos Dulces a cualquier usuario de Facebook.  Ese sistema interactúa a través de los denominados “amigos” que, en el caso de Cuadernos de Pozos Dulces supera actualmente las 3,000 personas. El número de “amigos” determina el índice de popularidad de cada página en la red social. En un porcentaje alto, el perfil de nuestros usuarios en Facebook se identifica con estudiantes universitarios que residen en América Latina.

Agradecemos a todos nuestros lectores en WordPress y Facebook su cordial acogida.

Alberto Sala Mestres, Editor.

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Cuadernos de Pozos Dulces cumple cuatro primaveras

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Cuadernos de Pozos Dulces celebra su cuarta primavera en Internet en el blog http://www.pozosdulces.wordpress.com .

Cada primavera es un período especial del año en el que los campos florecen, el aire es más puro y nos mostramos más positivos en nuestro estado de ánimo.  Sandro Botticelli le dedicó un famoso cuadro del Renacimiento florentino (ver imagen parcial supra); Ludwig van Beethoven le  compuso una Sonata para violín y piano, y Robert Schumann la Sinfonía número 1 en Si bemol.  A su vez, para Antonio Vivaldi fue la inspiración de su conocido Concierto Nº 1 en Mi mayor. También La consagración de la primavera es una magistral partitura de Ígor Stravinsky, destinada a la compañía de ballet creada por Serguéi Diáguilev, cuyo estreno tuvo lugar en París en 1913; el carácter vanguardista de la música y la coreografía causó una gran sensación en el ambiente artístico de la época.

En estos cuatro años de Cuadernos de Pozos Dulces en Internet se han publicado 96 artículos (un promedio de un artículo cada quince días para no agobiar a los lectores) de 66 autores diferentes.  Durante ese período los lectores han escrito 272 comentarios al pie de los artículos publicados.

Un total de 131 personas reciben directamente en su propio e-mail los artículos mediante una suscripción gratuita (ahora y siempre) y segura.  Para suscribirse sólo hay que incluir el e-mail personal en el recuadro en blanco que figura en el margen derecho de la página principal, ubicado al final de la lista de los artículos publicados.  Además, en Twitter, 50 seguidores acceden puntualmente a los artículos.

Desde agosto de 2015, Cuadernos dispone en Facebook de una página propia, donde se han registrado 1,968 “amigos” que pueden visualizar y leer, si lo desean, todos los artículos que se publican.  El número de nuestros lectores en Facebook no se refleja en las estadísticas y sólo podemos identificar, por sus perfiles, que un porcentaje significativo son universitarios.

Se han recibido en estos cuatro años 13,890 visitas de lectores en nuestra página principal que residen principalmente en los Estados Unidos, México, República Dominicana, Puerto Rico y Colombia.  Esos datos consolidan, por cuarto año consecutivo, a Cuadernos de Pozos Dulces como la publicación lasallista más destacada en su género en la región de las Antillas.

Al celebrar nuestro cuarto aniversario, el Editor expresa su deseo de que la publicación viva una primavera permanente con los lectores. Se podría soslayar entonces el frío que caracteriza al invierno, el agobio propio del verano y la melancolía que acompaña al otoño.

Confiamos en poder mantener así una sintonía vernal con nuestros lectores para seguir ofreciéndoles, con la cercanía y la ayuda de todos, una publicación de marcado perfil lasalllista que despierte interés por sus contenidos.

Nos gustaría obtener también la colaboración de quienes deseen publicar sus textos, que pueden enviarse directamente a nuestro e-mail  pozosdulces@post.com

Gracias a todos.

Alberto Sala Mestres, Editor.

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El pavo real del siglo veintiuno

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–  Carmen Posadas

Tal vez ustedes la recuerden.  En 1993 ganó el Premio Pulitzer una fotografía en la que se ve a un niño sudanés de corta edad, famélico y moribundo, a punto de ser devorado por un buitre.  La opinión pública, en un principio, saludó la instantánea como “una alegoría en la que el niño simbolizada la pobreza; el buitre, el capitalismo; y el fotógrafo, la indiferencia del resto de la sociedad”.

Han pasado los años y aquella foto, que en su tiempo levantó mucha polvareda por la falta de humanidad que denotaba captar una escena así en vez de evitarla, ha pasado a simbolizar la imbecilidad generalizada de fotografiarlo todo, hasta el dolor, el horror, la muerte.  O mejor dicho, sobre todo estas tres cosas.

He aquí mas ejemplos.  En 2013 dos yidahistas degollaron a un soldado británico a plena luz del día delante de testigos.  Uno de ellos se dedicó a grabar con su móvil / cellular la gesta e incluso continuó grabando mientras un terrorista se abalanzaba sobre él, no para matarlo, sino para lanzar su soflama propagandística, sabiendo que poco después se convertiría en trending topic mundial.  Mientras tanto, otro transeúnte grabó a su vez esta escena.

Podría pensarse que el ansia de inmortalizar el horror está relacionado con un egoísmo exacerbado, con una indiferencia cósmica ante el sufrimiento ajeno. Indudablemente existe ese componente, pero la fiebre inmortalizadora” que ha desatado la omnipresencia de las cámaras en nuestras vidas va más allá.  La gente está dispuesta, literalmente, a morir por lograr un selfie o un vídeo que se convierta en viral.  Y muchos lo consiguen.

Hay quien graba, por ejemplo, la hazaña de tumbarse entre las vías del tren y dejar que le pase por encima todo un convoy.  A otros les da por caminar por las cornisas de edificios a cientos de metros de altura.  O la imbecilidad más copiada el año pasado, rociarse el cuerpo con alcohol y prenderse fuego (sic) mientras narra uno en directo a la estupefacta audiencia lo que siente convirtiéndose en chicharrón.

¿Es posible que nuestras vidas estén tan vacías, tan falta de alicientes que haya que recurrir a semejantes disparates?  Kierkegaard decía que el ser humano hace el mal, primero por instinto de supervivencia y luego, cuando aquel ya no está en juego, acaba haciéndolo por tedio.  No voy a enmendarle la plana pero me gustaría añadir otra explicación posible, relacionada con una pulsión tanto más potente que las mencionadas, la vanidad.

Así, en frío parece completamente incomprensible que alguien arriesgue su vida o la de los demás por el magro premio de quince minutos de gloria, tal como profetizaba Andy Warhol, pero lo cierto es que ocurre.  Peor aún, algunos lo hacen no por quince, sino por cinco, por un minuto incluso.

El ser humano es lo más parecido a un pavo real que existe.  No lo puede evitar, tiene que ver con un deseo de perpetuarse, de pasar a la posteridad, de aparearse incluso. Tal pulsión está detrás de todo lo que hace, desde pintar un cuadro o escribir un libro a componer una sinfonía o construir las pirámides.

La vanidad es una fuerza tan arrasadora como eficaz; sin ella (y sin la curiosidad y el miedo), posiblemente no habríamos salido aún de la caverna.  Pero como toda fuerza, no es buena ni mala, depende de cómo se emplee.  También de quién la emplee.  Por eso unos pintan el Guernica y otros pintan la mona, unos se comen el mundo y otros se zampan noventa y siete hamburguesas en siete minutos para figurar en el Guinness de los Récords; unos esculpen La Pietá y otros se dedican a mutilarla a martillazos para entrar en la Historia (y lo peor es que lo consiguen).

Es así, el que no tiene nada de qué presumir presume de imbecilidades. O de maldades. No digo yo que sean malvadas esas personas que, cuando ven un atraco o un incendio, en vez de echar una mano echen mano al móvil / cellular para inmortalizar la escena. Son como todos nosotros, vanamente vanidosas.

Tampoco las nuevas tecnologías nos vuelven más egoístas, insensibles o brutales.  Solo nos descubren tal como somos.  Unos, pavos reales…  otros, pavos a secas.

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Enredados

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–  Ana García-Siñeriz

Acabo de leer espeluznada que los reclutadores de las empresas, no contentos con filtrar a los candidatos a base de másteres, niveles de inglés hablado y escrito y preguntas trampa, hurgan ya de forma habitual en el Facebook, Twitter e Instagram de sus candidatos.  Y es que uno se hace una idea muy clara de lo que puede esperar de un futuro empleado sólo con cotillear sus redes sociales en plan stalker (1).

No hace falta ser Sherlock Holmes para conocer las veleidades políticas del entrevistado. Con echar un  vistazo a su timeline (2) sabrán de qué pie cojea y si conviene a los intereses de la empresa.  También se puede anticipar si el candidato va a llamar muchos viernes diciendo que le ha sentado mal la comida de la noche anterior.  No hay más que mirar las publicaciones de unos cuantos jueves seguidos y comprobar si abundan las fotos de parranda en plan amigos para siempre.  Si es así, ¡bingo!, absentismo laboral asegurado.

Por último, en los trabajos en los que cuenta el tejido social -en una entrevista nunca se expondrá de manera tan cruda- hay un método infalible:  fotos, fotos y más fotos. ¿Veranos en Cancún o en la piscina municipal?  ¿En un hotel de cinco estrellas en South Beach (Miami) o en el apartamento de los suegros?  Las fotos del verano aportan más información sobre las conexiones del candidato que un tercer grado, aunque este lo hiciera Larry King (3).

En un mundo cada vez más competitivo y en el que todo deja huella, uno tiembla pensando en estos angelitos que suben fotos.  La mirada esperanzada, una mano sujetando una cerveza y en la otra el signo de la victoria.  Ellos no lo saben, pero esa foto puede decidir su futuro.

(1)  En español:  alguien que acosa.

(2)  En español:  cronología.

(3)  Larry King (n. 1933) es un periodista y escritor norteamericano que tuvo una gran popularidad, en el período 1985-2010, con su programa de entrevistas Larry KIing LIve emitido por la cadena de televisión CNN.

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La imagen de las palabras

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–  Álex Grijelmo

Las redes sociales (1), el correo electrónico y los mensajes de móvil / cellular han obligado a millones de personas a relacionarse cada dos por tres con un teclado y, por lo tanto, a reflexionar sobre las palabras y a plantearse dudas ortográficas o gramaticales.

Hasta hace sólo unos años, la escritura habitual formaba parte de determinados ámbitos profesionales, pero no alcanzaba a la inmensa mayoría de la población del mundo avanzado.  Mucha gente podía pasar semanas y meses sin necesidad de escribir nada (aunque sí de leer).  Ahora, sin embargo, se escribe más que nunca en la historia de la humanidad.

Eso ha dotado de un nuevo rasgo a las personas.  Su imagen ya no reside sólo en su aspecto, sus ropas, su higiene, el modelo de su automóvil, acaso la decoración de la casa.  Ahora también transmitimos nuestra propia imagen a través de la escritura.

El grupo de WhatsApp de la Asociación de Padres, los mensajes de Twitter, los comentarios de Facebook o los argumentos de un correo electrónico constituyen un escaparate que exhibe a la vista de cualquiera la ortografía de una persona, su léxico, su capacidad para estructurar las ideas.

Si alguien lleva una marcha en la camisa, el amigo a quien tenga cerca en ese momento le advertirá amablemente para que se la limpie.  Incluso puede decírselo el desconocido con el que acaba de entablar una conversación.

Sin embargo, los fallos de escritura en esos ámbitos se dejan estar sin más comentario. Los vemos y los juzgamos, sí, pero miramos para otro lado.  Ni siquiera avisamos en privado para que el otro tome conciencia de sus errores.  Es un examen silencioso, del que a veces se derivan decisiones silenciosas también.

Tememos dañar al corregido.  ¿Por qué?  Tal vez porque un lamparón en la blusa se puede presentar como accidental y no descalifica a la persona, mientras que la escritura constituye una prolongación de la inteligencia y de la formación recibida.  Y por tanto las refleja.

El que observe en silencio esas faltas frecuentes exculpará, por supuesto, a quien no haya tenido a su alcance una educación adecuada.  Quizás no sea tan benevolente, en cambio, con los demás:  con quienes han malversado el esfuerzo educativo que se hizo con ellos; y con todos aquellos que lo consistieron.  El deterioro de la escritura en el sector bien escolarizado es lo que realmente provoca el escándalo.  Un escándalo silencioso que a veces se denuncia con energía, como lo ha hecho recientemente Víctor García de la Concha, Director del Instituto Cervantes (2).

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(1)  El español es la tercera lengua más utilizada en Internet por detrás del inglés y el chino.  A su vez, ocupa el segundo puesto en Facebook y Twitter.  Se prevé que en el año 2030 el 7.5 % de la población mundial hablará y escribirá en español.  En la actualidad alcanza el 6.7% de todos los idiomas, porcentaje superior al de quienes utilizan el ruso (2.2 %) o se expresan en alemán o en francés (1.1 %).

(2)  Véase  https://youtube.com/watch?v=GSeGWbOR1E0

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Cuadernos de Pozos Dulces en Facebook

CPD FACEBOOK

Facebook fue una idea creada y desarrollada por estudiantes de la Universidad de Harvard en 2004.  Originalmente era un sitio para los estudiantes de esa Universidad donde pudieran intercambiar una comunicación fluida y compartir contenidos de forma sencilla a través de Internet. Los creadores de ese proyecto, liderados por Mark Zuckerberg (n. 1984), fueron tan innovadores que con el tiempo se extendió hasta estar disponible para cualquier usuario de Internet.

En la actualidad Facebook tiene más de 1,350 millones de usuarios registrados, de los cuales el 56 por ciento son adolescentes, superando en casi un 60 por ciento a YouTube, su competidor mas cercano.

Con objeto de ampliar el número de lectores potenciales, Cuadernos de Pozos Dulces que, desde su incorporación a Internet en 2012 ya ha superado las 11,000 visitas/lectores, ha decidido formar parte de Facebook con la página Cuadernos Pozos Dulces, de reciente creación, donde se publicarán todos los artículos.

Las personas que deseen recibir puntualmente los artículos de  Cuadernos de Pozos Dulces  en su e-mail personal, sin coste alguno ahora y siempre, pueden indicarlo en el recuadro correspondiente que figura en la página de inicio de Cuadernos en Internet http://www.pozosdulces.wordpress.com

Desde sus comienzos, en la versión impresa realizada en el período 1994-2012, Cuadernos de Pozos Dulces  se ha consolidado como la publicación lasallista más destacada en género en la región de las Antillas.

Agradecemos a todos los lectores su colaboración y apoyo en esta labor, que tiene como objetivo la publicación de artículos, de materias diversas y autores diferentes, con un marcado perfil lasallista.

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Un trienio y más de 10,500 visitas/lectores

Cuadernos 3-Years

Un trienio es un tiempo de tres años, y Cuadernos de Pozos Dulces celebra su tercer aniversario en Internet en el blog  http://www.pozosdulces.wordpress.com

En esos tres años se han publicado  72  artículos (un promedio de un artículo cada quince días para no agobiar a los lectores) de  53  autores diferentes.  A su vez, durante ese período los lectores han escrito libremente  207 comentarios  al pie de los artículos publicados.

Un total de  130  personas reciben directamente  en su propio e-mail todos los artículos que se publican mediante una suscripción gratuita (ahora y siempre) y segura. Para suscribirse sólo hay que seguir las sencillas instrucciones que figuran, en el margen derecho de la publicación, debajo de la lista de los artículos publicados.

Además,  297  lectores se conectan  a través del enlace permanente de Cuadernos en Facebook;  y en Twitter  49  seguidores  acceden puntualmente a los artículos publicados. 

Se han recibido en estos tres años  10,583  visitas de los lectores.  Los principales países donde residen son:  Estados Unidos, España, México, República Dominicana, Puerto Rico y Colombia.  A pesar de las dificultades, más de cincuenta personas han leído directamente la publicación en Cuba.

Esos datos consolidan, por tercer año consecutivo, a Cuadernos de Pozos Dulces como la publicación lasallista más destacada en su género en la región de las Antillas.

Confiamos en poder seguir ofreciendo, con la ayuda de todos, una publicación de marcado perfil lasallista que despierte el interés de los ya numerosos lectores.

A su vez, nos gustaría obtener también la colaboración de quienes deseen publicar sus textos, que pueden enviarse directamente al e-mail  pozosdulces@post.com

Alberto Sala Mestres, Editor.

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Anécdota estadística:  La cifra de 10,583 visitas/lectores supera el número total (5,982) de alumnos matriculados en todas las instituciones docentes De La Salle en Cuba en el año 1960.

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La vida es más que una lista de tareas

 Gabriel García de Oro

Vivimos inmersos en la sociedad del rendimiento y la hiperactividad.  ¿Resultado? Ansiedad.  Debemos distinguir entre lo importante, lo urgente y lo eliminable.

Empecemos por un cuento.  El de La Cenicienta.  Pero no nos fijaremos ni en el zapato de cristal, ni en la calabaza que se convierte en carruaje, ni en el príncipe azul. Vamos a poner nuestra atención en la cantidad de tareas que debe hacer Cenicienta antes de ir al baile.  Fregar, limpiar, planchar, ordenar, cocinar y volver a fregar, limpiar, ordenar… Lógicamente, cuando llega la hora de ir al baile, que es lo que realmente le hace ilusión y lo que de verdad cambiará su vida, está tan cansada que necesita la mágica ayuda del Hada Madrina para conseguirlo.  Sin ella, Cenicienta se hubiera quedado en casa, cansada y pensando con ansiedad en todo lo que aún le queda por hacer y en todo aquello para lo que no tendrá tiempo.

Pues bien, nosotros no somos muy diferentes a ella.  Antes de poder asistir a nuestros bailes, es decir, a aquello que realmente nos hace ilusión, nos motiva y quién sabe si también puede cambiar nuestras vidas, nos vemos inmersos en un sinfín de quehaceres: la casa perfectamente ordenada, la lavadora tendida, el niño apuntado a cuatro actividades extraescolares;  hay que ser, por supuesto, tremendamente productivos en nuestros trabajos, excelentes e imaginativos amantes con una vida social rica, activa y variada… y tener actualizado Facebook.  ¡Ah!, y sería bueno comer cinco piezas de fruta al día,  y correr diez kilómetros (6 millas aprox.), y no tener ojeras y… Hacer, hacer y hacer.  Al final de nuestro cuento, lo que sucede es que el baile siempre queda relegado a mañana, a “cuando acabe esto…”.  Y así pasan los días.

Como mínimo, Cenicienta tiene una excusa, o dos.  Las malvadas hermanastras la obligan y la maltratan.  Una fuerza externa la presiona, somete y explota.  Pero hoy las hermanastras somos nosotros mismos.  Byung-Chul Han, en su célebre libro La sociedad del cansancio (1), nos advierte de que vivimos en una sociedad de gimnasios, torres de oficinas, bancos, aviones y laboratorios genéticos.  Es decir, en la sociedad del rendimiento, del multitasking (multitarea).  Y una de las características de esta sociedad es que el individuo se autoexplota con la coartada de la obligación.  Tenemos a las hermanastras dentro, diciéndonos todo aquello que debemos hacer en una continua y excéntrica carrera en espiral.  Porque hoy el único pecado es no hacer nada.  Hasta los momentos de ocio, o los períodos de vacaciones, se han convertido en un conjunto inagotable de tareas que nos dejan más cansados que cuando empezamos.

Además, como señala el filósofo surcoreano (residente en Alemania), al no haber un explotador externo al que podamos enfrentarnos y oponernos con un rotundo ¡no!, la lucha resulta más complicada.  Sin embargo, también es verdad que basta con querer para vencer a las dos hermanastras que nos tiranizan y desatar la magia del Hada Madrina que todos llevamos dentro.

Admitamos pues que nos rodea el afán de productividad, que quien más quien menos se deja seducir por esas insoportables apps que nos alertan de todo aquello que nos queda por hacer.  O por las libretas preparadas para que podamos hacer listas que cumplir.  O por libros que nos explican cómo hacerlo todo, cómo llegar a todas partes y que el tiempo nos cunda más.  Pero llega el momento de abandonar esa locura, porque en el fondo, y paradójicamente, no hay nada menos productivo que el afán de productividad.

Byung-Chul Han asegura que el multitasking nos conduce a un estado de atención superficial y debemos tener en cuenta que los logros de la humanidad se deben a una atención profunda y contemplativa.  Así, también nuestros logros dependen de saber poner el foco y la atención en aquellas cosas importantes, en los bailes que merecen la pena.  Y para ello vamos a atacar al enemigo con sus propias armas y confeccionar una lista, pero inteligente, que nos sirva a nosotros y no que acabemos nosotros sirviéndola a ella.

¿Cómo?

El baile en primer lugar.  Hay que darle vuelta a la lista.  No dejar el baile para “cuando acabe todo esto”.  Ocuparnos primero de lo fundamental, de nosotros mismos. Empezar el día dedicándonos a aquello que sabemos que nos hará bien.  Imaginemos que una persona tiene que escribir un artículo y antes de empezar, sin embargo, lee los e-mails pendientes, atiende a las alertas de las redes sociales y contesta a un par de whatsapps. ¿Resultado?  Cansancio antes de empezar.  Cenicienta bien puede ir al baile y dejar esas otras cosas que requieren menos brillantez para después.

Bien, ¿y qué hacemos con todo lo demás?  Porque está claro que hay cosas que no podemos simplemente dejarlas de lado.  ¿Cómo hacer entonces?  Ayudará dividir el registro de tareas en tres grandes grupos.

Cosas que afrontar.  Lo que tengamos que hacer, hagámoslo.  Una vez hayamos ido al baile, no dejemos que esas otras cosas que volverán a aparecer tarde o temprano revoloteen por nuestra cabeza.  Por ejemplo, una llamada incómoda que vamos postergando. ¡Son tres minutos!  Pero si seguimos retrasándola, en lugar de 180 segundos llegará a durar seis meses en nuestra cabeza.

Cosas que organizar.  No hace falta que carguemos con todo.  Podemos delegar, pedir ayuda, repartir tareas, conseguir que ciertas cosas se realicen sin que recaigan en nosotros.

Cosas que no hacer.  Seguro que en esta lista hay muchos elementos que realmente no son necesarios.  Que se pueden eliminar directamente y, de esta manera, liberar espacio. Cada uno debe decidir cuáles.  Pero es importante que nos demos cuenta de que en este punto radica la primera gran victoria personal para olvidarnos de la vorágine de la hiperactividad sin sentido.  Renunciar a todo aquello que ni nos aporta, ni es estrictamente necesario.  Saber qué es lo que no hay que realizar es tan importante como ponerse manos a la obra con aquello que sí lo es.

Una vez que hemos conseguido dejar de correr en esa espiral del día a día fruto de esta sociedad de la multitarea, es el momento de empezar a bailar.  Y lo más importante es descubrir cuál es nuestra música.  Qué nos hace felices. Qué es lo que realmente nos importa.  Sir Ken Robinson lo llama “el elemento”, y nos asegura que “descubrir el elemento es recuperar capacidades sorprendentes en nuestro interior, y desarrollarlo dará un giro radical no sólo al entorno laboral, sino también a las relaciones y, en definitiva, a la vida”.  La buena noticia es que todos estamos invitados a un baile en el que seremos los protagonistas.

Algunos lo conocen y ya solamente deberán mantener a raya a las dos hermanastras.   Otros, por el contrario, aún no lo han  descubierto y deberán mirar en su interior, porque allí está, esperando a que lo saquen a bailar.  Si la respuesta a las tres preguntas que figuran a continuación es afirmativa, es que ya lo hemos encontrado.

–  ¿Tenemos ganas de bailar?  Si no nos da pereza, si siempre que pensamos en ello nos crece un hormigueo, si cuando estamos desarrollando esa actividad, aunque no sea todas las veces que quisiéramos, lo afrontamos con ganas y dedicaciòn. Si la contestación es sí, atentos porque puede ser que este sea nuestro “elemento”. El baile que nos está esperando.

–  ¿Se detiene el tiempo?  A pesar de las advertencias del Hada Madrina, Cenicienta está tan encantada en el baile que pierde la percepción del tiempo.  Le dan las doce de la noche sin que se dé cuenta.  Sólo las campanadas del reloj la pueden sacar del estado de flow el que ha caído, el verdadero hechizo cotidiano, y que se caracteriza porque enfocamos nuestra energía y sentimos una implicación total en la tarea, tal como lo definió Mihály Csíkszentmihályi en 1975.  Si aquí la respuesta es que , seguro que ese es el baile que andamos buscando.

–  ¿Se activará la magia?  La magia no es otra cosa que la pasión.  Y la pasión es el motor de la grandeza, la autorrealización y la maestría.  Si descubrimos aquello que nos apasiona, seremos capaces de focalizar nuestra energía en ello y descubrir que Platón (427 a.C-347 a.C) estaba en lo cierto cuando afirmaba que “todas las cosas serán producidas en superior cantidad y calidad y con mayor facilidad, cuando cada hombre trabaje en una sola ocupación, de acuerdo con sus dones naturales, y en el momento adecuado, sin inmiscuirse en nada más”.

(1)  Byung-Chul Han, La sociedad del cansancio (Editorial Herder, Barcelona (2012), 80 páginas.

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