La Habana cumple 500 años

  Javier Solano

El pasado 9 de abril, el Buque Escuela de la Armada Española Juan Sebastián El Cano entraba en la bahía de La Habana justo el mismo día, 90 años después, de su primera visita a esta ciudad en su primera vuelta al mundo.  Reeditando este viaje inaugural el ìmponente velero fabricado en 1927 había zarpado de “la tacita de plata” (Cádiz) para arribar a “la tacita lejana” (La Habana), uniendo estas dos ciudades que se desarrollaron paralelamente en ambas orillas del Atlántico como hermanas gemelas entre los siglos XVI y XVIII, y que conservan en la actualidad núcleos históricos que han sido declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

La Española (actualmente la comparten República Dominicana y Haití) fue la base de la colonización de América desde 1492.  Puerto Rico fue conquistada por Ponce de León en 1508.  La conquista de Jamaica, dirigida por Juan de Esquivel, empezó en 1509.  Y aún sin completar el control sobre Jamaica, se abordó la conquista de la isla de Cuba, misión que se encomendó al conquistador Diego Velázquez que, en el verano de 1511 con una flota de cuatro naves y 300 hombres, zarpó de Salvatierra de la Sabana, en el extremo occidental de La Española, rumbo a las costas orientales cubanas.

Entre sus hombres se encontraban Hernán Cortés, Pánfilo de Narváez, Pedro de Alvarado y Fray Bartolomé de las Casas.  La expedición desembarcó en un lugar que Velázquez llamó Puerto de las Palmas, situado entre los actuales Guantánamo y Maisí, y sin tiempo que perder se fundó el 15 de agosto de 1511 el primer asentamiento español en Cuba:  Nuestra Señora de la Asunción de Baracoa.

La conquista de la isla no fue difícil.  En pocos meses quedaron fundadas las siete primeras ciudades de Cuba:  después de Baracoa, vinieron San Salvador de Bayamo, Santiago, Trinidad, Sancti Spiritus, Santa María del Puerto del Príncipe, y finalmente San Cristóbal de La Habana, que en su origen se ubicó en la costa sur de Cuba.  A mediados de 1514, la isla ya estaba completamente bajo control.  Esas siete ciudades fueron los primeros asentamientos permanentes de los conquistadores españoles en suelo cubano.  De ellas, solo Baracoa conserva su ubicación original, pues todas ellas fueron trasladadas por diversos motivos.

La inicial villa de San Cristóbal de La Habana sufrió al menos dos traslados desde su lugar de origen.  Aunque fue fundada en 1514 en la costa sur de la isla, finalmente quedó asentada en su ubicación actual (en la costa norte) el 16 de noviembre de 1519.  Esta última fecha es considerada como la de la fundación definitiva de la ciudad.  La Habana se convirtió con el tiempo en el punto clave del sistema de transporte comercial hacia la Metrópoli, y desde 1607 desplazó a Santiago como capital oficial de Cuba.

Desde su fundación hasta 1898, La Habana ha sido una ciudad española, salvo el período de ocupación inglesa durante la denominada Guerra de los Siete Años (1756-1763).  En agosto de 1762 fue tomada por los ingleses tras un asedio de 64 días, siendo la principal plaza conquistada por su Ejército en la América española durante esta guerra.  Con la firma de la paz en París, en febrero de 1763, Inglaterra la devolvió a España y cedió la Luisiana a cambio de Florida y la renovación de los tratados comerciales.

Cuando este año La Habana cumple medio milenio sigue siendo una ciudad impregnada de españolidad, a pesar de los avatares históricos.

Feliz aniversario.

____________________

 

El último viaje

  Gastón Baquero

Uno de los mayores beneficios de la vejez es la serenidad con que recibimos la noticia del fallecimiento de un ser querido.

A partir de cierta edad se tiene inevitablemente la sensación de estar de paso, de hallarnos a punto de seguir viaje en cualquier momento.  Al saber que uno de los compañeros de excursión, ¡uno más!, ha reemprendido el peregrinaje, dejándonos por un rato más en la prolongada visita iniciada con el nacimiento, sentimos, sí, pena por la ausencia (la pasajera ausencia), pero comprendemos que teníamos olvidada nuestra condición principal:  la de ser fugaces viajeros por un largo camino.

No hubo ni hay religión que desatienda pagar los gastos de los suyos que emprenden el viaje.  Una moneda entre los labios, una carta dirigida a Dios, recomendándole la persona y suplicándole una amable acogida, unas oraciones por su alma, un amuleto para entregarlo al guía acompañante, un rito, alguna ceremonia que se juzga auspiciosa, son en verdad el equipaje apropiado para el viajero.  Al moribundo el sacerdote le lleva el viático, los romanos ponían sobre el corazón una rama de ruda (1).

Para que el cuerpo vaya limpio está el baño funeral que no falta en ninguna religión.  Para que no padezca hambre en el más allá, los deudos y los amigos comen y beben antes del entierro; y los sabios chinos ponen comida sobre las tumbas.  Eso para lo material, lo del cuerpo.  Para purificar y limpiar hasta la raíz el alma, tienen prescritas las religiones normas y costumbres que varían con las épocas y las civilizaciones, pero giran todas alrededor de la misma idea:  hay que sacudirse el polvo interior que se nos deposita durante nuestra visita a la tierra.

Los santos óleos de la extremaunción, y la confesión y comunión antes de partir, no tienen otro sentido.  La confesión limpia el cuerpo y la comunión limpia el alma.  Comulgar es lavarse el alma con la sangre de Dios.  Queda así el viajero puesto en camino con todas sus deudas pagadas.  Al estar limpio por dentro y por fuera se le llama en religión “tener la maleta hecha”.

Recuerdo cuando en el campo nos llevaban a niños y mayores cerca de quien moría para decirle la oración llamada El camino recto (2).  Siempre la conciencia del morir entendido como un viaje.  “No murió, partió primero” es fórmula perfecta de la antigüedad.  La barca en el río, el vuelo hacia el cielo, la vuelta a la Casa del Padre, el adiós, ligándose siempre la imagen del morir con la de partir de viaje.  Egipcios y aztecas lo sabían muy bien, y los viejos tártaros enterraban a sus héroes con el caballo, para que siguiera jineteando por las llanuras del cielo.

Los griegos, a quienes no agradaba la idea de la muerte como destrucción y aniquilamiento, tenían un puñado de metáforas para no emplear jamás la palabra vitanda.  Todo lo que decían era aplicable a un viaje.  “Ahora está en otra estrella”, era uno de los modos maravillosos que empleaban para dar la noticia tremenda.  En inglés “he is gone” cumple también el papel de metáfora de la muerte.  Y las poesías más antiguas de la humanidad, en Occidente, como en Oriente, en las civilizaciones precolombinas de América, como en las arcaicas asiáticas, quieren inculcarle al hombre la noción de lo fugaz de la visita a este planeta.

Aquí estamos de paso y muy de paso, en visita breve.  Nos quedan muchos mundos por recorrer.  Darnos compañía unos a otros nos libra de sentir el pavor del vacío que media entre la tierra y los cielos.

(1) La ruda es un arbusto perenne de la familia de las rutáceas oriundo del Mediterráneo, de hojas muy divididas y flores amarillas, que se utiliza con fines medicinales con el peligro de que su toxicidad es extrema en dosis elevadas.

(2)  San Antonio María Claret (1807-1870), Camino recto y seguro para llegar al cielo, Devocionario, primera edición, Palma de Mallorca 1845, Imprenta Esteban Trías, 530 págs.  Desde esa fecha se han publicado 185 ediciones en castellano.

Nota:  El escritor, poeta y periodista cubano Gastón Baquero [1914-1997] (véase imagen supra en la ultima etapa de su vida) residió desde 1959 en Madrid donde colaboró en el Instituto de Cultura Hispánica y en la emisora Radio Exterior de España, publicando numerosos artículos en diferentes periódicos del país.  En la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (Santander) ejerció como Profesor de Historia y Literatura de América Latina.  Tras su fallecimiento, el Ayuntamiento de Madrid colocó una placa en la fachada del edificio donde había vivido (véase imagen supra).  La Residencia de Mayores de la Comunidad de Madrid en la localidad de Alcobendas, donde residió en sus últimos años, lleva actualmente su nombre.  Una parte de su biblioteca, así como documentos, correspondencia y manuscritos se encuentran depositados en la Cuban Heritage Collection de la Universidad de Miami (Reference code 5033).

___________________

 

 

2019 – Un año importante para Cuadernos de Pozos Dulces

–  Alberto Sala Mestres

En diciembre de 1994, un grupo entusiasta liderado por el Dr. Norman González Ferreira, con el apoyo del Dr. José María Granda, Rector de la Universidad De La Salle (La Habana 1957-1960), pensó en la oportunidad de una publicación que fuera el vínculo de unión entre los miembros de la Academia de Ciencias Económicas y Sociales Conde de Pozos Dulces, institución cultural fundada en 1955 en la habanera Academia De La Salle.  La publicación que tenía el nombre de Cuadernos de Pozos Dulces, contó con el apoyo inicial de la Universidad Interamericana de Puerto Rico, donde se imprimieron y distribuyeron por correo mensualmente los primeros ejemplares.

Como sucede con todas las publicaciones, había que dotar a Cuadernos de un logotipo que lo identificara visualmente, y se decidió que sería idóneo reproducir la imagen de uno de los baluartes del Castillo del Morro ubicado a la entrada de la bahía de La Habana.  Los medios informáticos que existían hace veinticinco años eran muy limitados, y así de una forma pseudo artística se descompuso digitalmente la imagen para lograr el logotipo que apareció entonces en sombras negras sobre fondo blanco y que hemos utilizado siempre.  Puede verse supra la foto original a la izquierda, y el logotipo logrado artesanalmente para Cuadernos a la derecha.

En pocos meses la publicación se consolidó, y los lectores financiaron desde entonces con sus contribuciones tanto la edición como su distribución por correo.  Cuadernos fue a su vez quien convocó en Miami los Encuentros Pozos Dulces celebrados en 1998, 2002, 2006 y 2008, los dos últimos en el acogedor marco de la Casa Bacardí en Coral Gables, Fl., donde los académicos se reunieron posteriormente en 2010 y 2012.   En el período 1989-2012 se imprimieron y distribuyeron 32 números de Cuadernos, con 231 artículos de 102 autores diferentes.

La edición digital de Cuadernos de Pozos Dulces se inició en junio de 2012, y continúa desde entonces con la publicación de un artículo cada quince días, intervalo establecido con la intención de no agobiar a los lectores, que cada vez son más numerosos y nos envían periódicamente sus comentarios y sugerencias.

En este año del veinticinco aniversario, el Editor agradece a todos los lectores su constante apoyo, sin olvidar a todos los autores que han contribuido con sus escritos a que la publicación siga manteniendo el interés de quienes dedican su tiempo a leerla.

Alberto Sala Mestres, Editor.

____________________

 

 

 

 

Lourdes y el Hermano Victorino De La Salle

–   Alberto Sala Mestres

La mayoría de los candidatos a la santidad han tenido una devoción especial que les ha acompañado durante toda su vida. Algunos incluso lo incorporaron a su nombre al tomar los hábitos como sucedió, por citar sólo un ejemplo, a Teresa Sánchez de Cepeda y Ahumada (1515-1582) que adoptó para siempre el nombre de Teresa de Jesús con el que fue declarada Santa en 1622 y Doctora de la Iglesia Universal en 1970.

En el caso del Siervo de Dios Hermano Victorino De La Salle (1885-1966) desde muy joven expresó una singular devoción a Nuestra Señora de Lourdes, y en el transcurso de su vida dio un testimonio personal constante de esa devoción mariana, que se vio también reflejada en diversas manifestaciones públicas a lo largo de los años.

Así, cuando en 1928 se fundó en La Habana la Federación de la Juventud Católica Cubana, por iniciativa del Hermano Victorino, se escogió expresamente la fecha del 11 de febrero, aniversario de la primera aparición en 1858 de la Santísima Virgen María a Bernadette Soubirous (1844-1879) en la ciudad francesa de Lourdes.

Un detalle significativo tuvo lugar en julio de 1954 cuando, con motivo de la celebración del Año Mariano, varios federados (nombre con el que eran conocidos los miembros de la Juventud Católica Cubana) acompañaron al Hermano Victorino en su visita a la Basílica Menor de Lourdes, ocasión en la que se colocó una placa conmemorativa del veinticinco aniversario de la fundación de la Juventud Católica Cubana que se había celebrado el año anterior.  Puede verse en la actualidad esa placa situada a la derecha del altar mayor sobre el marco de la puerta que da acceso a Sacristía.

Hay que señalar que la Juventud Católica Cubana fue el movimiento laico más importante en la historia católica de Cuba, con más de 1,080 grupos, formados por un total que superaba en 1956 los 32,000 miembros, y que abarcaba en las diferentes ciudades y poblaciones, a los estudiantes, universitarios, obreros, fieles de las Parroquias y matrimonios, siguiendo las pautas del Hermano Victorino, quien se adelantó varías décadas en promover el protagonismo que tienen ahora los laicos en la vida de la Iglesia con el impulso del Concilio Vaticano II.

Otro episodio singular que contó con la iniciativa de Hermano Victorino tuvo lugar en 1958, con la construcción en La Habana de una réplica de la Gruta de Lourdes (ver imagen supra), realizada por el arquitecto Max Borges y ubicada en el lateral derecho de la Iglesia de Jesús Nazareno (conocida también popularmente como Iglesia de Santa Ana o Jesús de Miramar).  Se accede libremente desde la calle y recibe muchas visitas de cubanos y turistas extranjeros.  En su testamento, el Hermano Victorino expresó el deseo de ser enterrado, cuando las circunstancias lo permitan, frente a la Gruta y a los pies de la Virgen de Lourdes, cubierto por una lápida anónima.

Próximamente la Causa de Beatificación del Siervo de Dios Hermano Victorino De La Salle tiene una cita importante en Roma. El 15 de noviembre de 2018, una Comisión de Teólogos designada por la Congregación para las Causas de los Santos examinará la Positio (590 páginas) documento oficial que incluye además de los testimonios de los testigos que conocieron al Hermano Victorino, los principales aspectos de su vida y virtudes junto a sus escritos.

Pedimos a  todos los que conocieron en vida al Hermano Victorino y participaron en los movimientos laicos que impulsó, así como a la familia lasallista y a todos los lectores a que, en unión de oraciones, acompañen este proceso.

Oración

Señor Dios, que has prometido ensalzar a los humildes y que brillaran como estrellas en perpetuas eternidades los que enseñaren a muchos la justicia, dígnate glorificar a tu siervo Hermano Victorino De La Salle, trabajador incansable en la parcela de la niñez y de la juventud, haciendo que su nombre resplandezca entre tus santos.

Multiplíquense tus gracias, Señor, en favor de los fieles que te las piden, haciendo presente las virtudes que él practicó en la Tierra, y concédenos que algún día veamos a tu Santa Iglesia honrar su memoria y ofrecernos en él un nuevo modelo que imitar, y un nuevo protector que nos asista desde el Cielo, en los trabajos y aflicciones de esta vida, ayudándonos a conseguir la bienaventuranza eterna.

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

Nota:  Se ruega a quien obtengan favores o gracias por intercesión del Siervo de Dios Hermano Victorino De La Salle, que lo comuniquen en un breve mensaje dirigido a:  victorino@saintly.com

Puede verse más información en:   hacer click aquí  http://www.victorinodelasalle.org

____________________

La leyenda de La Giraldilla habanera

–  Lola Sedeño

El Castillo de la Real Fuerza, en La Habana, fue construido en el período 1558-1577 en la misma ubicación de una primitiva Fortaleza o Fuerza Vieja, edificada anteriormente durante el bienio 1538-1540, que fue destruida por el corsario francés Jacques de Sores en su ataque a la ciudad en 1555.

El Rey Carlos I de España había nombrado a Hernando de Soto (1500-1542) como Capitán General de Cuba y Adelantado de la Florida, confiándole en 1539 el mando de una expedición que explorara esa Península. Antes de partir designó a su esposa Isabel de Bobadilla (1505-1546) para que, durante la ausencia, desempeñara su mandato. Cuenta la leyenda que, con frecuencia, Isabel subía a un punto alto de la Fuerza Vieja con la esperanza de avistar algún barco que trajera por fin de regreso a su esposo. En el curso de su expedición, Hernando de Soto falleció a orillas del Mississippi en 1542.

En 1632, Juan Bitrián Viamonte, Capitán General de la Isla, encargó a Jerónimo Martín Pinzón una escultura en bronce que hiciera las veces de veleta para colocarla en la torre vigía añadida al Castillo de la Real Fuerza, rememorando la larga espera de Isabel de Bobadilla en ese lugar (no en el mismo edificio). La escultura que mide 100.5 cm / 39.56 pulgadas de altura, representa a una joven con vestido renacentista que porta en el pecho un medallón con el nombre del escultor; sostiene en su mano derecha una palma de la que sólo se conserva el tronco, y en su mano izquierda la Cruz de la Orden de Calatrava (1158), a la que pertenecía Bitrián Viamonte.

Durante siglos la veleta fue respetada por decenas de huracanes tropicales, pero en 1926 un ciclón la arrancó del pedestal y la hizo caer. Con posterioridad se realizó una copia que se ubicó en el mismo sitio, trasladándose la original al Museo de Bellas Artes y, años después, al Museo de la Ciudad.  Al inaugurarse el Museo del Castillo de la Real Fuerza, en 2008, la estatua original (ver imagen supra) fue colocada a la entrada del Castillo conservándose la réplica en la torre de la fortaleza.

La similitud de la función, y un cierto parecido vista a distancia con su homóloga sevillana, hicieron que se le conociera como “La Giraldilla”. Actualmente es el símbolo de ciudad de La Habana, cuya fundación se remonta al año 1519.

____________________

 

Meditación navideña

cpd-navidad-amadeo

–  Juan del Castillo Velasco, fsc.

Hay palabras que el sólo pronunciarlas llenan el corazón, alertan el espíritu, evocan tantas y tan vivas imágenes…  Una de esas palabras es:  Navidad.  Al pronunciarla, la paz inunda el alma, la alegría irrumpe en el corazón, el pensamiento, se eleva…, provoca una feliz explosión.  Brota la sonrisa y se iluminan los ojos…

Al cristiano, ¿qué le dice o le debe decir, Navidad?  Veamos sobre este tema qué nos dice, en sus meditaciones, San Juan Bautista De la Salle.  Nos recuerda el edicto del Emperador Augusto, la partida de Nazareth de José y de María que a Jesús lleva en su seno rumbo a Belén.  No encuentran alojamiento ni entre los suyos… “los suyos no los recibieron”…

Y reflexiona nuestro Santo:  “Ved cómo se procede en el mundo.  No se considera en él más que lo aparente de las personas… Si en Belén hubieran mirado a la Santísima Virgen como la Madre del Mesías, y la que daría a luz en breve al Dios hecho hombre, ¿quién se hubiera atrevido a negarle la hospitalidad en su casa?…, mas como vieron en Ella a una mujer corriente y la esposa de un artesano, no hubo en parte alguna cobijo para María” (y por ende para Jesús).

Y nos lanza el Señor De La Salle esta pregunta:  “¿Cuánto tiempo hace que Jesús se presenta a vosotros, y llama a la puerta de vuestro corazón para establecer su morada, sin que hayáis querido recibirle?”.  Y concluye el Santo:  “¿Por qué? Porque no se presenta sino en figura de pobre, de esclavo, de varón de dolores”.

¿Coincide esta respuesta con nuestra conducta normal?  ¿No aceptamos a Jesús al verlo tan pobre, tomando “la condición de siervo”, o en la.desnudez total de la cruz?…  Y al Jesús total con el que nos tropezamos todos los días en todas partes, ¿lo aceptamos?  “Lo que hicisteis con el más pequeño de mis hermanos, conmigo lo hicisteis…  Tuve hambre…, tuve sed…, estaba desnudo…”.

Si los cristianos tuviéramos los ojos limpios y abiertos, iluminados por la fe y el amor, y encontráramos a Jesús en tantos hermanos nuestros, desechados por los hombres y por nosotros, pero tan amados por Dios  -Dios es amor-,  el mundo creería en Jesús, el mundo se convertiría a Jesús…  Pero a los cristianos se nos olvida encontrar a Jesús, y recibirlo.

¡Que en esta Navidad  -y todos los días pueden y deben ser Navidad-, Jesús tenga cabida en el corazón de cada uno de nosotros!

¡Viva Jesús en nuestros corazones!   ¡Por siempre!

_______________

*  Juan del Castillo Velasco (Hermano Amadeo Gabriel, 1920-1999) perteneció al Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas (De La Salle), desempeñando la docencia en Cuba (1944-1957), la República Dominicana (1957-1962), y en México desde 1963, donde fue Visitador del Distrito México Sur en el período 1966-1972.   En la última etapa de su vida ejerció como Director de Primaria Vespertina en el Colegio Simón Bolívar, México D.F.

Carmen Herrera, una artista cubana de éxito a los 101 años

carmenherrera.2

–  Daniela Sánchez

Trabó amistad con Jean Genet y Barnett Newman.  Frecuentó los círculos artísticos de Josef Albers, Jean Arp, Willem de Kooning o Mark Rothko.  Conoció algunos de los grandes tótems de la creación del siglo XX en un apasionante periplo vital que la llevó desde La Habana, donde nació el 31 de mayo de 1915, a París y Nueva York, sin dejar de pintar bajo el influjo de las vanguardias.  Pero sólo cuando cumplió 89 años vendió su primera obra de manera profesional. Hoy, con 101 años cumplidos, Carmen Herrera es una artista reconocida.  Sus cuadros cuelgan en algunos de los más importantes museos y el nuevo Whitney Museum of American Art (99 Gansevoort Street, New York 10014) ofrecerá en sus salas, desde el 16 septiembre de 2016 al 2 enero de 2017, una retrospectiva con medio centenar de sus obras (1).

El éxito sobrevenido, sin embargo, no parece perturbar demasiado a esta creadora cubana, que sigue levantándose temprano para trabajar en su loft de Manhattan en una rutina que solo rompe, sobre las 11 de la mañana, para tomarse un whisky o una copita de champán según ha comentado recientemente.

En todo caso, Herrera reconoce que el éxito ayuda a no perder el ímpetu para seguir pintando una producción que atraviesa la “historia de la abstracción, la arquitectura, el minimalismo estadounidense y latinoamericano y el concretismo cubano”, explica el experto Nicholas Logsdail.

“Lo primero que hago cuando me levanto es dar gracias a Dios porque tengo un día más para vivir y pintar”, explica la pintora.  Trabaja hasta la hora de comer con su asistente ecuatoriano Manuel para ejecutar sus lienzos más grandes.  Muchas veces también le acompaña su viejo amigo, el artista puertorriqueño Tony Bechara.  Fue él, como Presidente de la Junta del neoyorquino Museo del Barrio, quien organizó la primera individual de Herrera en 1998.

Cinco años después, The New York Times definió su obra como “el último grito de la pintura”. Sus cuadros y su personalidad llamaron tanto la atención que la cineasta Alison Klayman le dedicó una película documental “The 100 Years Show” (2) estrenada en 2015.

Herrera pudo vivir desahogadamente en su juventud gracias a una pensión del Gobierno cubano por ser hija de un héroe nacional.  Su padre, Antonio, luchó en la Guerra de Independencia (1895-1898) contra su propio progenitor, que era Coronel del ejército español.  Más tarde, Antonio Herrera formó parte en La Habana de los fundadores del periódico El Mundo (1901-1969).  La madre de la artista, Carmela, fue periodista y pionera del movimiento feminista en la Isla caribeña.  Su tío fue el Cardenal español Ángel Herrera Oria (1886-1968).

Su condición de mujer retrasó su reconocimiento como artista, afirma Carmen Herrera, y añade que “Ser mujer y cubana no era ventajoso en tiempos pasados; además yo era una mujer muy agresiva.  Todo hay que medirlo por las normas de su época.  Una tenía que acostumbrarse a eso, no sólo en el arte, sino en todas las disciplinas”.  Comenta también que “ahora han cambiado las cosas drásticamente, para mejor; el cambio es lo único constante en la vida y el que no se dobla un poco se lo lleva la corriente”.

La pintora experimentó un cambio en su vida cuando, en 1939, conoció en La Habana a su gran amor Jesse Loewenthal, con quien estuvo casada 61 años hasta su fallecimiento en el año 2000.  No tuvieron hijos. La joven pareja se marchó en 1948 a París donde residieron cinco años, un período fundamental para el crecimiento artístico de ella, que ya había vivido con anterioridad en esa ciudad.  En el París de la posguerra, el resurgimiento del arte abstracto y del “arte degenerado” como le llamaban los nazis, la marcó definitivamente.

Conocer en Miami a Ella Fontanals-Cisneros, coleccionista cubana y fundadora del Museo CIFO fue decisivo.  Le adquirió directamente en el año 2002 un lote de nueve obras.  Fontanals-Cisneros quería donar en esas fechas una de ellas a la Tate Modern que, en un principio, no quería aceptarla.  “Confíen en mí; esta señora va a tener éxito y ustedes no van a poder comprar su obra.  Me lo van a agradecer”, les dijo la coleccionista según su propio relato.

La cotización actual de una obra de Carmen Herrera puede oscilar entre los 15,000 y el medio millón de dólares.  Sus cuadros forman parte de las colecciones del MoMa, Whitney, Walker Art Center, Smitsonian Museum, Museo del Barrio y Hirshhorn Musem, además de la Tate Modern,

Admiradora de la arquitectura de El Escorial y de la pintura de Francisco de Zurbarán (1598-1664), revela que su secreto para superar los 100 años de edad consiste en la suerte, el destino y no pensar mucho en ello.  En sus tiempos “el reconocimiento no era gran cosa; es sobre todo un fenómeno contemporáneo” apunta.  No habla de arte; sólo le interesa producirlo, y hacer lo que le gusta:  “Tengo una edad.  Si no me puedo tomar un whisky cuando me da la gana, ¿cuándo me lo tomo?”, se pregunta risueña.

(1)  Véase  http://www.whitney.org/Exhibitions/CarmenHerrera

(2)  Véase  http://www.the100yearsshow.com

____________________